Los Cacicazgos que no Dejan Crecer a Zapotlán
Desesperados por su falta de control en la nómina gubernamental, y por la ausencia de negocios al cobijo del poder, políticos de diferentes partidos están volcando sus esfuerzos para atacar a la presidenta municipal Magali Casillas, demostrando que no les importa el desarrollo del municipio, pues su único objetivo es hacer negocios millonarios y encabezar una nómina a modo de agencia de colocaciones.
Quieren manejar una nómina de poco más de 2 mil 200 empleados y un presupuesto anual de 642 millones y medio de pesos, pero, sobre todo, están empecinados en tener en sus manos los negocios que se general a través de la Administración Pública Municipal: obra pública, licencias municipales, cobro de piso a comerciantes ambulantes y principalmente los grandes negocios con las empresas constructoras y el manejo de los predios de propiedad municipal.
No debemos olvidar que el Partido Acción Nacional engrosó la nómina municipal en un 300 por ciento cuando se estrenó como gobierno en Zapotlán, pues pasaron de 300 empleados a mil 200, y en la actualidad, la lista de trabajadores del Ayuntamiento ya rebasa los 2 mil 220 trabajadores.
Ese tipo de actitudes han provocado que Ciudad Guzmán pasara de ser la segunda ciudad más importante de Jalisco a ser la novena, por debajo de Puerto Vallarta, Tequila, Chapala y Lagos de Moreno.
Y como si ello no fuera suficiente, hay familias que se han adueñado por completo de los partidos políticos implementando una pequeña monarquía en la que heredan los cargos a sus descendientes, ya sea hijos, hermanos o cualquier familiar cercano para continuar enriqueciéndose y haciendo negocios al cobijo del poder.
Por eso es que panistas, emecistas y priístas buscan continuar gobernando en Zapotlán, y es por esa misma razón que la alcaldesa Magali Casillas ha tenido que enfocar sus baterías en las instrucciones de su antecesor quien le cedió el cargo.
Así, ese cúmulo de avaricia y compromisos son los que por décadas han impedido el desarrollo de Zapotlán, que, debido a la desmedida ambición de unos cuantos, permanece estancando y a paso acelerado ha sido rebasado en infraestructura y desarrollo social por otros municipios que antaño eran de menor importancia.
Esperemos que en el próximo proceso electoral los aspirantes al Gobierno de Zapotlán sean personajes sin compromisos políticos, sin lazos familiares venidos al cacicazgo y con ideologías firmes y no a conveniencia como ha estado ocurriendo en fechas recientes.



