La Indiferencia Frente a los Accidentes de Motocicleta
Los accidentes de motocicleta en el Sur de Jalisco siguen cobrando vidas y está muy claro que a las autoridades parece no importarles este grave problema, pues los tres niveles de gobierno han sido más que permisivos e indiferentes ante este grave problema.
Y es que en el Sur de Jalisco no hay semana en la que no se registre una víctima mortal por accidente de motocicleta, y al menos en Zapotlán, Sayula y Zapotiltic, no hay día en el que falte un percance con este tipo de vehículos motorizados.
Viajar en motocicleta es un acto de alto riesgo en comparación con hacerlo en un automóvil. La probabilidad de sufrir un accidente vial y morir es del 56 por ciento, mientras que en carro representa apenas el 35 por ciento. La diferencia del 21 por ciento es el reflejo de la indefensión de los usuarios del vehículo de dos ruedas ante la falta de protección en su cuerpo, así como la carencia de cultura vial por parte de los diversos conductores.
Desde el punto de vista de los expertos en movilidad, la mayor incidencia de muertes por accidentes de motocicleta se observa en jóvenes adultos, especialmente en personas entre los 16 a los 30 años, principales usuarios de vehículo automotor de dos ruedas. Ante la necesidad de agilizar el tiempo de traslado y ser una herramienta de autoempleo, se ha vuelto un medio de traslado muy utilizado.
Para los especialistas, no es casualidad que los motociclistas sean más propensos a salir lesionados respecto a los automovilistas, sobre todo porque no cuentan con una carrocería que los proteja, tampoco con medidas de protección como cinturón de seguridad, frenos especiales (abs) y bolsas de aire.
También resaltan que en este tipo de vehículos, los conductores no respetan los límites de velocidad ni los señalamientos viales, muchos de ellos conducen bajo el influjo del alcohol o las drogas y hacen uso de distractores como la utilización del teléfono celular.
Pero eso no es todo, pues tampoco respetan el número de personas permitidas en una motocicleta, no usan el caso ni el chaleco reflejante, y la mayoría de las motocicletas que circulan en los tres municipios que mencionamos líneas arriba, no portan placas y su procedencia es muy dudosa.
Por ello, las autoridades de los tres niveles de gobierno deben poner especial atención en este tipo de vehículos, pues a pesar de que hay sitios donde está prohibida su circulación, se les ve transitar libremente por autopistas, carreteras estatales y en las calles de las ciudades donde no respetan límites de velocidad, pasos peatonales ni señales de tránsito.
No es estar en contra de los motociclistas, es simplemente hacer que respeten las normas de movilidad por su propia seguridad, y la del resto de las personas que transitan por las calles.



