A Cien Años del Natalicio de Rubén Fuentes, el Compositor que Transformó la Música Ranchera
A cien años de su natalicio, la figura de Rubén Fuentes Gasson permanece como referencia indispensable para comprender la transformación del mariachi en el siglo XX. Nacido el 15 de febrero de 1926 en Ciudad Guzmán, Jalisco, se formó musicalmente en el ámbito familiar antes de proyectarse a los principales foros del país y del extranjero.
En 1944 se incorporó al Mariachi Vargas de Tecalitlán, conjunto en el que evolucionó de ejecutante a arreglista y director musical. Desde esa posición impulsó cambios determinantes: refinó la ejecución, amplió la estructura instrumental y consolidó el concepto de mariachi sinfónico, dando al género una dimensión más amplia y profesional.
Como autor firmó composiciones que se integraron al repertorio clásico de la música mexicana, entre ellas “La Bikina”, “Sabes una cosa” y “Qué bonita es mi tierra”. Paralelamente, desarrolló una labor decisiva en el estudio de grabación al trabajar con intérpretes como Pedro Infante, Miguel Aceves Mejía y Marco Antonio Muñiz. Además, su trabajo como arreglista fue fundamental para dar forma definitiva a numerosas canciones de José Alfredo Jiménez.
Su influencia fue especialmente visible durante la llamada Época de Oro del cine mexicano, cuando la música ranchera y el bolero encontraron en la pantalla grande una plataforma de proyección masiva. En ese contexto, sus arreglos y producciones contribuyeron a definir el sonido que acompañó a toda una generación de películas y figuras emblemáticas.
Reconocido en distintas etapas como compositor del año y distinguido con premios nacionales e internacionales, Fuentes participó activamente en la proyección mundial de la música mexicana. A un siglo de su nacimiento, su herencia no se limita a canciones emblemáticas, sino que se refleja en la estructura sonora que hoy identifica al mariachi contemporáneo.




