CIUDAD GUZMÁN, JAL., (ES).- A la edad de 83 años, el jueves 25 febrero dejó de existir don Sergio “El Chato” Camacho, mote con el cual era conocido en el ámbito futbolero el gran Chato Camacho quien hiciera célebre la frase “A la Olla”.
Muchos ex jugadores de la famosa “raza vaga” del Canadá, familiares y amigos se dieron cita a la Funeraria San José para dar el pésame a sus hijos Marcela y Sergio, quienes consternados lamentaban la partida de su ser querido, y a la vez agradecían las muestras de cariño que siempre tuvieron para con su señor padre.
Por la mañana del viernes se ofreció una misa de cuerpo presente en el templo de Nuestra Señora de Guadalupe para posteriormente trasladarlo a las instalaciones del Estadio Municipal Santa Rosa en donde fue ingresado en hombros por ex jugadores de los azulgrana del Canadá.
Ahí pudimos observar a La Cuba, Félix Solórzano, Oscar Villa, Trinidad Cervantes, Pedro Meza, Macario Esteban, Gildardo Galindo, Javier Silva, Celso Acosta Palomino, Felipe de Jesús Vargas Jaso, a los Llorones, “La Enchilada”, Raúl Santana, El Gordo Moreno, “La Purina” Franco, Francisco “La Chita” Javier Zepeda, Miguel Rosales, Roberto Chávez Figueroa, “El Chueco” Talo Rodríguez, Benítez, Carlos Silva Sánchez, Baeza, Yayo Magaña, Chava Renteria, Agapito Franco, Francisco González, Felipe Castillo, José García por mencionarles solo algunos nombres.
Ahí en el círculo central del Estadio Santa Rosa entre porras y gritos “a la olla” se escuchó decir al maestro Tijelino que si alguien sabía qué era lo que el Chato Camacho había formado con cientos de jugadores que pasaron por las filas del Canadá, no faltó quien dijera que formo futbolistas, pero el profesor Tijelino mencionó con lágrimas en los ojos que su amigo del alma Sergio Camacho había formado hombres de bien, profesionistas, padres de familia y grandes amigos.
En abril del 2008 encontré en el Club Campesinos a don Sergio en amena plática con don Roberto Chávez Figueroa y en el 2011 el Gobierno Municipal le entregó la medalla al mérito ciudadano. Es así como Sergio Camacho, el penúltimo mecenas del deporte guzmanense es despedido por familiares y amigos.


