Por: Alfredo Esteban Navarro
CIUDAD GUZMÁN, JAL., (ES).- Fue el 19 de mayo del año pasado cuando con bombo y platillo se anunciaba “el regreso de un grande” al futbol profesional, concretamente a la Tercera División. En la sala estuvieron funcionarios de primer nivel en el Ayuntamiento de Zapotlán y por supuesto el presidente del equipo, Arturo Lomelí.
Una presentación como nunca antes se había visto en un equipo profesional aquí en Zapotlán. Echaron la casa por la ventana con el regreso de un equipo profesional en el cual según ellos sería de beneficio del futbolista zapotlense; se tuvo todo a favor del equipo al cual se le inyectaron por parte del presidente del equipo 4 millones de pesos para el manejo de la temporada; un magnífico cuerpo técnico que ya quisieran equipos de segunda e incluso de la liga de ascenso.
Tuvieron mano para hacer visorías y escoger a los mejores jóvenes de Ciudad Guzmán y de la región para luego hacer pretemporada en la playa en donde el cuerpo técnico trabajó muy bien con el grupo de 30 jugadores aproximadamente.
Por otro lado, el Estadio Municipal Santa Rosa fue remozado en su totalidad con recursos aportados por Arturo Lomelí, quien no escatimó esfuerzo alguno para que se iniciara con el pie derecho.
Y qué decir de la inauguración en donde trajeron al Presidente Municipal de Guadalajara y obligaron a todos los empleados municipales para que se dieran cita al Santa Rosa al partido inaugural, donde enfrentaron a Volcanes de Colima a quien golearon.
Hasta ahí todo era color de rosa, pero después de que los ahijados de “Tito” Martínez mordieron el pasto en Tecomán donde fueron goleados 6 tantos contra c0, las cosas empezaron a cambiar, las promesas a los chavos se fueron desvaneciendo y los reclamos de los integrantes del equipo a Felipe de Jesús Vargas Jaso se empezaron a dar. Elementos que no estaban a gusto en el equipo pidieron su salida, otros fueron separados por el cuerpo técnico y se vino la debacle del equipo.
Al inicio del torneo de clausura Mazorqueros dependía de los resultados de cuando menos 5 equipos para poder calificar, pero la última goleada de 4 por 1 recibida en su propio terreno por el Deportivo Colegio Guanajuato marcó su eliminación y su fracaso en su regreso al futbol profesional.
