Negocios Tras el Terreno de la Normal
Apenas hace unos días el Gobierno de Zapotlán el Grande anunció con bombo y platillo la construcción de un Hospital Civil en Ciudad Guzmán, una obra que fue aprobada por el Cabildo y presumida hasta por los regidores de oposición, pero no tomaron en cuenta una cosa, el inmueble que se pretende edificar se está planeando en terrenos del Centro Regional de Educación Normal, el cual desde hace varios años está en la mira de intereses oscuros que van mucho más allá de la salud.
El asunto ha causado revuelo, sobre todo por la actitud de las últimas dos administraciones municipales, que han puesto intereses particulares sobre el propio beneficio del pueblo al que gobiernan, como es el caso de la administración del alcalde Alejandro Barragán, que entregó al Ejido Ciudad Guzmán el edificio de la antigua Conasupo, o de la actual presidenta municipal Magali Casillas, quien llevó a cabo el proceso de suspensión de las obras de remodelación tanto en el Casino Auditorio como en el Lienzo Charro, y al igual, fue ella misma quien realizó el trámite de devolución de la Conasupo que albergaba varias oficinas del Gobierno Municipal.
Haciendo un poco de historia, hay que mencionar que, en el año 1960, bajo la presidencia de Adolfo López Mateos, fue creado el Centro Regional de Educación Normal en Zapotlán el Grande. Su oferta educativa inicial fue la formación de docentes especializados en el nivel primaria, con un enfoque rural dadas las condiciones socioeconómicas de la zona Sur de la entidad.
El Ejido apoyó la construcción del plantel con la donación de un predio, pero añadió en préstamo uno más, el cual serviría para que los estudiantes aprendieran y realizaran prácticas agrícolas, para luego llevarlas a las comunidades cuando ejercieran como profesores.
También habrá que decir que, con la reforma constitucional de 1992, la Ley Agraria reconoce y reglamenta el derecho que tienen los ejidatarios para decidir el destino de sus tierras, siempre que se cumpla con lo establecido en ese documento, los ejidatarios podrán vender o enajenar sus derechos parcelarios, adquirir el dominio pleno de su parcela y venderla, así como ceder los derechos de sus parcelas…
Pero desde hace años algunos políticos y líderes del Ejido han querido cambiar este acuerdo, ya que estas áreas que se están destinando a la educación, al deporte y al esparcimiento y que por décadas el pueblo tomó como propias, hoy buscan recuperarlas bajo el argumento de construcciones de beneficio comunitario, pero lo cierto es que detrás de esos proyectos de salud, hay inmensos intereses económicos.
En ese sentido, la postura del Gobierno Municipal es sumamente preocupante, pues pareciera estar del lado del Ejido al pretender devolver los espacios en disputa a cambio de cristalizar el proyecto de un centro hospitalario en la zona de parcelas del CREN, mientras que la propia sociedad ha propuesto otros espacios como los terrenos del Centro Universitario del Sur o superficies de propiedad municipal.
La disputa por ese enorme terreno no es la zona donde se encuentran las aulas y espacios de esparcimiento de CREN, sino la parcela adyacente, donde desde hace varios años, hay un proyecto para fraccionar la zona y convertirla en un espacio residencial.
Por ello, el Ejido no ha promovido el proceso de escrituración para el CREN como lo hizo con el Centro Universitario del Sur en el año 2019, y por eso, la lucha que han emprendido los estudiantes y maestros de la Normal es más que válida.
Fuera de los apasionamientos que este conflicto ha provocado, se tienen que tomar en cuenta dos factores de forma totalmente imparcial: por un lado, el Ejido Ciudad Guzmán no había dispuesto de ese espacio en disputa desde hace 59 años (en el año de 1960 fue creada la Escuela Normal de Ciudad Guzmán), y es hasta este 2019 cuando se ha disparado la demanda de vivienda como consecuencia de la agricultura protegida, y el costo del metro cuadrado en el primer cuadro de la ciudad puede alcanzar hasta los doce mil pesos, y es precisamente cuando deciden reclamarlo pues ese espacio representaría un valor del terreno en disputa del orden de los 500 millones de pesos.
El pleito por el terreno del Centro Regional de Educación Normal (CREN) es un asunto que va para largo, y que incluso podría terminar en tribunales, pues es claro que no se va a resolver con las pequeñas manifestaciones de repudio, sobre todo, porque detrás de la intención de recuperar esas tierras hay un negocio millonario en el que la sociedad y los políticos en turno van a medir sus fuerzas.



