De Hundimientos y Carreteras
Remiendos que no Sirven
Desde hace varias semanas sobre la calle Morelos había aparecido un hundimiento que amenazaba con convertirse en socavón y se veía algo profundo, por lo que las ingeniosas autoridades se dieron a la tarea de cubrirlo de inmediato con asfalto, pero sin rellenar el recoveco y mucho menos investigar la causa del mismo.
En consecuencia, con la tormenta del lunes 16 de junio la cavidad se hizo mucho más profunda a grado tal que se fue un camión de pasajeros, lo que demuestra la tremenda incapacidad del personal que está a cargo del SAPAZA y la dirección de Obras Públicas en el Gobierno de Zapotlán.
Lo más chistoso del asunto es que el SAPAZA presumió en sus redes fotografías del “Antes y Después” del enorme hundimiento, pero les faltó poner el día siguiente cuando el camión de pasajeros quedó varado al caer en la obra tan presumida.

La Ciudad se Está Hundiendo
Lo que no han querido ver las autoridades municipales es la grave situación del hundimiento de calles provocado por la falla geológica, que en cada temporal de lluvias se hace más evidente y en donde un simple parche de asfalto nunca va a ser suficiente.
Las señales de alerta están tanto en la calle Morelos como en la colonia Santa Rosa, e incluso en la colonia La Primavera, peeero los asuntos de inversión y prevención parecen no estar en la agenda municipal.
Dan Señales de Vida.. o de Trabajo
Por fin en la Dirección de Movilidad ya se pusieron las pilas y comienzan a dar muestras de actividad y un poquito de resultados, pues el fin de semana realizaron un operativo de alcoholímetro por las principales calles de la ciudad.
Y qué bueno que realicen ese tipo de acciones para prevenir accidentes, peeero siguen dejando de lado el cúmulo de irregularidades que día con día cometen los motociclistas: manejar sin casco, en sentido contrario, sobre las banquetas, rebasar por la derecha, invadir las zonas peatonales son solamente algunas de las faltas al reglamento, por lo que es urgente que también se atienda esa situación.
Autopista de la Muerte
No paran ni los accidentes ni los congestionamientos en la autopista Guadalajara-Colima, pues el trayecto de Ciudad Guzmán a Guadalajara se ha tornado en un suplicio de más de cinco horas, mientras que el concesionario simplemente se sigue encogiendo de hombros y recaudando carretadas de dinero por un servicio más que pésimo.
Falta de señalamientos, nula vigilancia, servicios médicos y de baños inexistentes son algunas de las anomalías en la ruta Colima-Guadalajara que sin duda alguna es una de las carreteras más importantes del país y las anomalías del concesionario, y la falta de vigilancia por parte de las autoridades federales, la ha convertido también en una de las más peligrosas a nivel nacional.
Esperemos que le pongan un poquito de atención a todos los problemas que presenta esta vía, por mera humanidad.



