Maestra Denuncia Abandono Institucional Tras Perder la Salud en un Accidente Laboral
CIUDAD GUZMÁN, JAL. (ES).— El caso de Noemí Negrete Torres, educadora del sistema público adscrita al CENDI del Instituto Cabañas, fue expuesto el miércoles 7 de enero durante una rueda de prensa, en la que se denunció el abandono institucional del que ha sido objeto, luego de dejar de recibir un salario pese a continuar laborando mientras enfrenta un grave deterioro en su estado de salud.
Noemí, trabajadora de base y originaria de Ciudad Guzmán, viajaba de forma constante a Zapopan para cumplir con su jornada laboral, una situación común entre docentes de la región que, aun sin posibilidad de cambiar su lugar de residencia, mantienen su compromiso profesional. A pesar de las complicaciones médicas que ya presentaba, continuó desempeñando sus funciones sin recibir pago desde agosto de 2025; para octubre de ese mismo año dejó de aparecer formalmente en nómina.
El deterioro de su salud se originó tras un accidente laboral ocurrido en 2023, durante un simulacro escolar, cuando una menor se sujetó de ella y provocó su caída. Posteriormente acudió al IMSS; sin embargo, no recibió atención en una primera instancia debido a que no correspondía a su clínica asignada. Fue hasta 2024, mediante estudios realizados de manera externa, cuando se le detectó una tumoración en la base del cráneo, además de afectaciones en la zona cervical.
Aunque le fueron otorgadas incapacidades médicas temporales, el Instituto de Pensiones del Estado le negó la pensión bajo el argumento de que debía someterse previamente a una intervención quirúrgica. Sin ingresos ni pensión, la docente se reincorporó a su centro de trabajo, aun cuando su estado de salud no ha mostrado mejoría y permanece bajo seguimiento médico.
Actualmente, Noemí presenta un cuadro crónico de vértigo, pérdida auditiva, dolores constantes de cabeza y cuello, así como falta de equilibrio y mareos permanentes. Cabe señalar que parte de los estudios y medicamentos que requiere no son cubiertos por el seguro social, además de enfrentar el riesgo de perder esta prestación.
La situación económica de la educadora es crítica. En la actualidad depende del apoyo de su familia, en particular de su hermana, quien también sostiene a su madre —una mujer adulta mayor— y a un hijo. La mayoría de los gastos médicos ha sido cubierta mediante préstamos.
Durante la rueda de prensa se enfatizó que Noemí no abandonó su trabajo ni solicitó permisos irregulares. Asimismo, se señaló que las autoridades educativas estaban enteradas de su condición médica y de los trámites jurídicos realizados ante la Secretaría de Educación Pública; sin embargo, hasta el momento no ha existido una respuesta institucional.
El caso ya se encuentra en instancias legales. La defensa y la familia manifestaron su disposición para entregar toda la documentación que acredita la relación laboral, el accidente de trabajo y el estado de salud de la maestra. Finalmente, hicieron un llamado urgente a las autoridades correspondientes para que el caso sea atendido con responsabilidad administrativa y sensibilidad humana.




