Barril sin Fondo
Vaya que el mercado municipal Paulino Navarro se ha vuelto la minita de oro de los políticos del Partido del Trabajo y de Morena, pues cada trienio le invierten una millonada que, en los hechos, parece no reflejarse.
Por ejemplo, en la administración de Alejandro Barragán le invirtieron más de un millón 200 mil pesos para impermeabilizar la azotea, pero dos años después ya de nuevo había goteras por todos lados.
Al iniciar este 2026, la administración de Magali Casillas aprobó una inversión de más de un millón 400 mil pesos para resanar y pintar el edificio, peeero ya traen plan para llevar a cabo otra impermeabilizada.
Entonces, si el asunto de “reparaciones” va a superar los tres millones en menos de 5 años, a lo mejor sería más viable construir un edificio más moderno, con baños dignos, rampas para personas con capacidades diferentes, más espacio para estacionamiento y locales adecuados para cada tipo de producto, porque al parecer, el centenario mercado, ya se está convirtiendo en un barril sin fondo para millonarias inversiones que solo duran poco más de un año y que, muy seguramente, cualquier profesional de la pintura y la protección contra las lluvias cobraría bastante menos dinero por el servicio.
También el Piso Anda Mal
Y bueno, ya que le están haciendo una millonaria inversión al Mercado Municipal, valdría la pena que de una buena vez peguen los azulejos que faltan en varias zonas del edificio, pues desde hace años faltan varios mosaicos y no parece haber ninguna iniciativa para mejorar esto. La pregunta sería si en esa enorme inversión para pintura, (casi millón y medio), ¿no cabría de pilón un poquito de azulejo? Porque si sacamos cuentas, la cubeta más cara de pintura ronda los 4 mil pesos, si se llevan cien cubetas equivaldría a 400 mil pesos, entonces, deben aclarar porque pintar el mercado está saliendo taaan caro.
La Movilidad Sigue Dormida
Una queja recurrente en la redacción de La Voz del Sur de Jalisco es relativa a los vehículos abandonados en varias vías de la ciudad, donde los vecinos de múltiples calles y colonias nos dicen que han reportado en repetidas ocasiones esta situación y nadie, absolutamente nadie les da una solución.
Para colmo, nos hacer llegar la queja por el tráfico que provocan los vehículos que van a dejar niños en prácticamente todos los colegios de la ciudad, donde de menos, así de menos, deberían mandar un agente para que agilice las cosas y evitar esas enormes filas que con toda prepotencia provocan los padres de familia, que al parecer les cuesta mucho caminar o hacer que sus hijos den unos cuantos pasos.
Porque entre filas para colegios particulares, motocicletas que hacen lo que les da la gana y semáforos mal sincronizados, la ciudad está hecha un caos.

