1.-Agua con Excremento
Desde su creación en el año 2007, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Zapotlán ha sido un instrumento para colocar a familiares o amigos de los alcaldes en turno e incluso para pagar favores políticos. Ello, hoy se pone en evidencia cuando un estudio de la Universidad de Guadalajara revela que el agua que llega a los hogares de Ciudad Guzmán contiene restos fecales.
El ingeniero Jorge Alberto García Mata es el único titular del SAPAZA que ha encabezado ese organismo con pleno conocimiento en la materia, pues toda su vida la ha dedicado a los sistemas de bombeo y el manejo del agua. El resto han sido funcionarios que les otorgaron el puesto por tener una relación cercana de amistad o parentesco con los alcaldes en turno y, hoy, las consecuencias de esa inexperiencia es que a los hogares de Ciudad Guzmán está llegando agua con lodos, bacterias y hasta excremento.
Y sí, los más de 400 comentarios hechos en redes sociales tras la rueda de prensa organizada por la titular del SAPAZA, Yuritzi Hermosillo, y la presidenta municipal, Magali Casillas (quien no debió haber acudido a esa reunión), tienen toda la razón: el agua que llega a la población está saliendo sucia, huele mal y las fallas en ese organismo público descentralizado son recurrentes, porque, de otra forma, si tan convencidas están de que se trata de agua limpia, se hubieran tomado un vasito de agua de la llave en esa presentación.
2.- Diputados Ineficientes
La ineficacia de los representantes del Distrito 19 en los Congresos estatal y federal se está poniendo en evidencia debido a su falta de resultados y los excesos en que han estado cayendo.
Primero fue la legisladora federal Clara Cárdenas, quien durante una manifestación de productores agrícolas perdió los estribos y les dejó en claro que no estaba de acuerdo con sus demandas y votaría a favor de la Ley del Agua.
Luego está la diputada local Claudia Murguía, a quien le acaban de quitar la coordinación de la bancada del Partido Acción Nacional en el Congreso Estatal por aventarse un viajecito a Corea del Sur justo cuando había actividad legislativa.
Además, la legisladora emanada de la ultraderecha, se ha visto más bien cercana a la izquierda y por eso hay rumores de que podría integrarse al Movimiento de Regeneración Nacional, un partido político totalmente contrario a las ideologías de PAN.
Y de pilón, no se ha visto trabajo legislativo por parte de la diputada que tenga un beneficio para el Sur de Jalisco; pero, eso sí, iniciando el año Murguía empezó a pelear por un aumento de sueldo argumentando que “en tres legislaturas que yo he estado aquí, el salario de los diputados no ha tenido ni siquiera un ajuste inflacionario”.
Otro legislador del Sur de Jalisco que no ha dado resultados es Alejandro Barragán, cuyas visitas a Ciudad Guzmán solamente son para supervisar negocios relacionados con los fraccionadores y el trueque de terrenos de propiedad municipal.
No debemos olvidar que Barragán y su heredera de la administración municipal, Magali Casillas, hicieron grandes promesas de campaña relacionadas con la una administración austera, con eliminar las concesiones de la basura y el alumbrado público, y nada de eso ha ocurrido en ya casi seis años.
Su cargo como diputado ha pasado inadvertido para todo el Distrito 19, pero en Zapotlán es claro que sigue metiendo mano en las decisiones ejecutivas del Ayuntamiento y ello le ha provocado serias críticas y tropiezos a la presidenta municipal, Magali Casillas.
Por eso, ya va siendo hora de que la política regional enderece el rumbo y se sacuda de una vez por todas a esas rémoras de la política que van de un partido a otro viviendo del presupuesto público sin dejar ningún beneficio para las comunidades que dicen representar, y quienes, sin duda alguna, utilizan sus cargos para hacer grandes negocios y lucrar con las nóminas gubernamentales.

